Efecto de la música en los seres y sistemas vivos.
Los efectos en los animales.
Con Música Se ‘Engorda’ A Los Pollos
La terapia para las aves de consumo humano va desde los ritmos clásicos
hasta los tropicales.
Las empresas Musicar y Campollo mostraron los primeros resultados de su
trabajo en los planteles avícolas, que reduce el estrés y aumenta la
productividad.
Diario El Tiempo
Sábado 15 de Agosto de 2009.
Mesa de Ruitoque (Santander)
En el año 2000, al veterinario Edgar Rondón, en su
finca de Fusagasugá (Cundinamarca), se le ocurrió que su gusto por la
música clásica también lo podría tener su plantel de 5.000 condornices
para que pusieran más huevos. Todo fue muy sencillo con sólo poner dos
parlantes en las jaulas y listo.
En las cuentas de Rondón, en poco tiempo, esta
‘musicoterapia animal’ hizo incrementar la postura de sus aves en algo
más del cinco por ciento, lo que mejoró sus ingresos como coturnicultor.
Un año después se ausentó del país por varios
meses y cuando regresó su sorpresa fue aún mayor: el gusto de sus aves
había pasado de la sutil música clásica al popular vallenato, mientras
que la postura mantenía los índices anotados.
‘El culpable’ del hecho fue la persona encargada
de cuidar los animales a quien la música clásica, definitivamente, no le
era de su agrado.
Rondón llegó así a creer que con el vallenato las
cosas funcionaban mejor y decidió adoptarla como la música ambiental de
su explotación.
Hoy, luego de hacerse experimentos de todo tipo en
varios países del mundo (para las vacas lecheras en Israel e Inglaterra,
por ejemplo), en otro sitio del país la compañía Musicar, del grupo
Carvajal, está demostrando que la música es una herramienta útil para
las explotaciones avícolas.
Con esta, en la granja San Marcos de la empresa
santandereana Campollo, logró disminuir la tasa de mortalidad y el
estrés, así como mejorar el peso de los animales, la calidad de la piel
y, en general, el proceso de engorde; todo esto, con música ambiental
programada por estímulos.
“Lo que hemos logrado entre Campollo y Musicar ha
sido que los pollos superen su estado de hipersensibilidad a los
ruidos”, dijo el gerente comercial de Musicar, Fernando Cabrera.
Entre el personal especializado en música
ambiental programada por estímulos de esta empresa y los expertos en
crianza avícola de Campollo, se diseñó e implementó una estrategia para
brindar a las aves un ambiente confortable, considerando su sensibilidad
y vulnerabilidad al ruido.
Para esto, se realizó un estudio técnico, que
identificó las condiciones físicas y acústicas de los galpones.
También, se planeó la instalación de una red de
audio con la cantidad de bafles, volumen y potencia en vatios, según la
selección de los canales musicales adecuados, más un programa de trabajo
diario de música.
En su momento, durante el proceso de
encasetamiento (recepción de las aves) y rotación de nuevos grupos de
aves en los galpones, se puso en marcha un período de habituación
(adaptación) en lotes previamente seleccionados.
A estos, durante las dos semanas de permanencia en
la granja se les puso a escuchar el canal de música instrumental,
programado con temas suaves no vocales, con el fin de generar un
ambiente de tranquilidad, relajación y costumbre a un sonido ambiente
permanente y agradable.
Durante la segunda fase, se sintonizó el canal de
música tropical, programado con temas vocales de diversos ritmos,
dinámicos, alegres y acelerados que crearon en las aves la costumbre y
adaptación a ecos intensos, fuertes y variables.
“Tras un año de trabajo en la granja San Marcos
con la música ambiental se pudo concluir que las aves expuestas a música
desde temprana edad logran disminuir los niveles de estrés para adoptar
un estado de relajación.
“Así, se logró también una merma en los índices de
mortalidad a causa de infartos”, concluyó Fernando Cabrera. El trabajo
de campo seguirá por varios meses más.
TAMBIÉN HAY TEMAS
PARA ORDEÑAR VACAS: Música clásica, como la Sinfonía Pastoral de
Beethoven, y canciones populares, como Bridge Over Troubled Water (de
Simon & Garfunkel), han sido éxitos probados para incrementar la
producción lechera. Esto concluyó una investigación hecha por un grupo
de científicos de la Universidad de Leicester (Inglaterra), liderado por
Adrian North y Liam MacKenzie. La música suave hizo aumentar en tres por
ciento (en promedio) la producción lechera de un hato de 1.000 vacas
holstein, sometido a esta terapia durante la estresante jornada del
ordeño. Además de las anotadas, los registros se lograron usando otros
temas como Moon River (Danny Williams), Everybody Hurts (del grupo REM),
What a difference a day makes (Aretha Franklin) y Perfect Day (Lou
Reed). El estudio de la referencia puede consultarlo en www.le.ac.uk